martes, octubre 31, 2006

Obras

Son las obras hechas en la primera y segunda clase de patchwork. Se pueden rellenar de hierbas aromáticas o acolchar más y utilizar como "pin cushion". Yo les he dado el uso meramente decorativo: colgadas de dos tiradores de un mueble.

jueves, octubre 26, 2006

La casa

Me mudé. El domingo no sé qué mis hijas y yo dormimos allí. Mis hijos decidieron que ¡buf!, un día de estos. Y, ahora, viene lo peor. No lo malo. Lo peor. Lo malo ya vino. Ahora, lo peor. El vivir de camping, el "esto no funciona", el "mamá, no sale agua caliente" "¿no sale agua caliente?" "no" "y eso ¿por qué?" "no sé". Es cierto: no sale agua caliente. El bote de Colacao en la estantería del salón, una caja que pone "terraza" con el don de la ubicuidad: está en todas partes, las perchas en un carrito de cocina que está en el salón también, ... Y, vuelta a empezar. No tengo edad de estar con estas ahora. Mi hija pequeña me preguna "mamá, ¿cuándo, cuándo de verdad, estará ya la casa ya toda normal?" Quiere saber cuándo se harán bizcochos, zumos de naranja, chocolate a la taza con un poco de canela, coseremos, encenderemos velas en las tardes de invierno, veremos alguna comedia romántica ... Hay películas a las que somos adictas.: "Tienes un email", "Prácticamente Magia", "La princesa prometida", "Tomates verdes fritos"...

lunes, octubre 16, 2006

La Madre Naturaleza

Comentaba el otro día alguien que, hay que ver, con el problema que tiene fulanita con su hijo, cómo se puede estar la madre preocupando por no sé qué. Pues, claro, por eso mismo. Con la que tengo montada y estoy tan feliz porque: .- conseguí el regalo de cumpleaños de Manu en su fecha (¡la primera labor de la primera clase de patchwork terminada!) .- he terminado otra A (la de Álvaro. Me quedan tres) .- he adelantado en el Two Red houses ¿Y cómo puede ser que con la que tengo liada me sienta feliz por estas cosas? Porque si no fuera así, si no me distrajera con estas cosas, me habría tirado por la ventana. ¿No es increíble lo sabia que es la Naturaleza?

viernes, octubre 13, 2006

Logros

El primer logro ha sido no sucidarme. Todavía no lo he descartado. Estoy en casa de mi madre sin mis hijos. Mis hijos son para mí "mi tierra roja de Tara" ... de ellos saco mi fuerza. Con ellos me es más fácil no venirme abajo. Pero no están. Llegan el domingo por la noche. Y empezamos las movidas. Las niñas conmigo, los niños se quedan en casa de la abuela. No estoy en mi casa. No me ubico, pues. Aún así, ayer cosí. Me dejé sorprendídisima. Lo conseguí. He de decir que me daba yuyu porque mi madre cose muy bien y no quería el "a ver, cómo lo haces"; "no, eso no se hace así", "eso es una chapuza, Paloma", "ésa no es la mejor forma de hacerlo ..." Hubo algo pero conseguí el "piedra soy" que tan bien manejo y pasé. También pasé de otras provocaciones. Ayer no lo hice mal, de verdad. Cosí la labor de la primera clase de patchwork de este curso (otro logro). Que no lo he dicho pero conseguí plaza en un curso de patchwork en un centro cultural. No sé si serán mejor o peor que las del año pasado pero éstas están al lado de mi casa (un centro cultural del barrio) y es ¿seis veces más barato? En vez de 60 euros el mes son 30 euros el trimestre. Además son los miércoles, cuando los chavales se van a Alcobendas. Miel sobre hojuelas. Llevo toda mi vida adecuando mis horarios al de mis hijos. Parezco tonta. No sé de qué sirvió tanto mirar el reloj en el trabajo para salir escopetada y estar en casa cuando estuvieran ellos. Ahora son ellos los que no están cuando llego yo a casa: gimnasia rítmica, guitarra, baloncesto, ... Este fin de semana quiero avanzar el "Two red houses" de LHN. ¿Será otro logro?

martes, octubre 10, 2006

Por aquí nos vamos

No he dicho nada pero que se sepa que el último fin de semana nos fuimos a Italia. Manuel, Irene, mis dos hijas y yo. Dormimos en un hotelito rural monísimo y visitamos Venecia y Verona. Venecia era parada obligada. Palo y Ele estaban encantadas. Ahí se desarrolla el último libro que ambas han leído, o de los últimos. Se titula "El Señor de los Ladrones", es de Cornelia Funke y os lo recomiendo si vuestros vástagos tienen entre 11 y 13 años. Verona, delicioso, obviamente. Y venga a comer pizzas y pasta y tiramisús y helados ... Volvíamos en el avión empachados. Al final, nos estamos arreglando así: mis dos hijos en casa de la abuela, mis hijas y yo en casa de Manu. El miércoles se van a casa de su padre y, pásmate, casi me viene bien. Por lo menos, allí están en casa, cómodos, con sus baños, sus armarios, ... Es cierto, sólo se quiere lo mejor para ellos. Se me olvida que me tengo que mudar. Hago planes como si ya fuera a vivir así para siempre. Me asusta un poco aquello de que si algo es susceptible de empeorar, empeorará. ¡No, Dios mío, no!

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